Read the Beforeitsnews.com story here. Advertise at Before It's News here.
Profile image
By Center for a Stateless Society
Contributor profile | More stories
Story Views
Now:
Last hour:
Last 24 hours:
Total:

Redes versus Jerarquías en la lucha de Minneapolis contra ICE

% of readers think this story is Fact. Add your two cents.


Por Frank Miroslav. Artículo original: Networks Versus Hierarchies in Minneapolis’ Struggle Against ICE, de 28 de enero de 2026. Traducido al español por Camilo Salvadó.

Por un tiempo, pensé escribir una reseña del libro de Kevin Carson The Desktop Regulatory State -El Estado regulador de Escritorio-, que ayudó a inspirarme para convertirme en anarquista allá en 2016, para ver cómo envejeció en la década desde su publicación.

Entonces ICE invadió la ciudad de Minneapolis. Los ciudadanos contraatacaron de forma que parecía una aplicación de manual de lo escrito por Carson en el libro, hasta el punto de que, si se algún día se publica una segunda edición, no me sorprendería que tuviese una subsección completa en el apéndice, titulada “Caso de Estudio de Resistencia en Red”

Plantear puntos teóricos amplios basados en un conflicto en curso es siempre una encargo cuestionable. Cuando las tensiones se elevan y la situación es fluida, pensar rigurosamente las cosas ocurriendo es desafiante, la moneda puede voltear en un parpadeo. Narrativas ligadas al momento pueden resultar risiblemente erradas en  retrospectiva, cuando los hechos son analizados fríamente o nueva evidencia ve la luz.

No obstante, estoy dispuesto a mantener la afirmación hasta probarse lo contrario.

Para los que no han leído el libro o necesitan refrescarlo, una parte significativa del inicio del libro es sobre establecer lo que Carson ve como el principal conflicto futuro, lo llama conflicto entre redes y jerarquías.

Y aunque no estoy personalmente involucrado en la lucha, por todas las noticias que estoy viendo, ciertamente parece que Minneapolis está utilizando una red para luchar contra una jerarquía. Como la anarquista Margret Killjoy escribió sobre su experiencia hablando con gente de la ciudad:

“El movimiento no es acéfalo, sino policéfalo, y no hay unas pocas personas específicas que arrestar para detener el movimiento. Porque está construido de tantas redes interconectadas, incluso si un actor maligno logra romper una pieza individual de la red (por ejemplo, entreteniendo  algún grupo organizador particular en minucias e impidiéndole realizar su trabajo), la interrupción será mínima. Ya que la red es democrática (no en el sentido de que la gente vote las decisiones, sino en el sentido de ser encabezada por personas que son parte de la red, no por una vanguardia), se escucha a la gente solo cuando sus ideas realmente atraen a la gente”

La estrategia básica empleada por gente en el terreno es identificar carros usados por agentes, seguirlos, alertar a otros de su presencia con el uso de bocinas y silbatos, y fotografiarlos o videograbarlos cuando intentan acosar y secuestrar gente en la calle, obteniendo información de las personas capturadas. Aunque ICE aún puede realizar arrestos, el número de personas que han podido capturar es mucho menor de lo que habría sido si la comunidad fuese más lenta en organizarse.

Superar las tácticas de un enemigo estructurado jerárquicamente, con potencia de fuego superior, en vez de enfrentarse directamente a él, no es nuevo. Es el pan de cada día de las insurgencias guerrilleras exitosas desde tiempos inmemoriales. Lo que Minneapolis aprovecha son las comunicaciones cifradas en tiempo-real vía aplicaciones de teléfono como Signal, pero también redes de radio.

Esas tácticas de enjambre no-violentas, amplificadas por la tecnología de comunicaciones llevan ya un tiempo con nosotros. En su libro, Carson se basa en el trabajo clásico de John Arquilla y David Ronfeldt, del tanque-de-ideas RAND, y su concepto de “Netwar” (Guerra-Red). Ellos sostenían que los avances en la tecnología de comunicaciones permitieron que enjambres descentralizados abrumasen a objetivos más poderosos y organizados jerárquicamente.

Un estudio de caso al que Arquilla y Ronfeldt prestaron considerable atención fueron las tácticas de enjambre utilizadas por grupos de Acción Directa en Seattle contra la Organización Mundial del Comercio, allá por el ‘99. Aún con las décadas pasadas desde lo escrito, las similitudes son notables:

“Las Guerras-Red las pelean redes; colecciones de grupos y organizaciones guiadas por estructuras de mando no jerárquicas que se comunican por ‘todos-los-puntos’ en canales de comunicación de considerable amplitud y complejidad.

Las redes operan contra sus oponentes “enjambreando” como abejas o glóbulos blancos, más como organismos que como máquinas. Su ofensiva es sigilosa y desde muchas direcciones. En defensa, pueden reaccionar como anticuerpos moviéndose a los puntos de ataque. La línea entre ofensiva y defensiva en la Guerra-Red puede ser borrosa, dejando a los oponentes sin claridad sobre lo que ocurre y cómo responder. Durante las protestas, la Red de Acción Directa pudo ‘enjambrar’  a sus oponentes repetidamente, como demostró la toma de intersecciones clave el martes y la fácil penetración de la zona de ‘no-protestas’ el miércoles. La defensa de anticuerpos se mostró al moverse las multitudes hacia los ataques policiales o arrestos masivos”.

Pero mientras en Seattle esos enjambres se componían mayormente de anarquistas y activistas ideológicamente comprometidos que buscaban abrumar la defena de policías, que buscaba a su vez  impedir que los representantes se reunieran en una conferencia, lo que vemos en Minneapolis es una movilización de toda la sociedad que va mucho más allá de los habituales activistas de izquierda y liberales y de las comunidades marginadas de color, con el objetivo de defender a los que el ICE persigue. Como escribe la periodista Ana Marie Cox: “La movilización ha atravesado límites de clase y raza incluso más profundo que la respuesta al asesinato de George Floyd”. Con esto, no solo tienes trabajadores en huelga, sino también negocios comunes y corrientes.

Un verdadero frente popular.

El amplio consenso moral de que ICE debe ser combatido es clave para toda la lucha. Una de las distinciones de Carson entre redes y jerarquías es que la gente está intrínsecamente motivada para actuar porque creen en lo que hacen, no por ser forzados, por lo puede confiarse en que harán lo correcto. Costos más bajos harán que la gente tome acción, lo que es crítico dado que solo tienen minutos para actuar cuando el ICE intenta secuestrar a alguien.

Los principios que Carson expone se aplican a muchos casos de personas que se organizan de forma horizontalista, pero hay razones específicas por las que Minneapolis puede hacer lo que hace.

En primer lugar, se basa en prácticas preexistentes de ayuda mutua y solidaridad cotidianas que son necesarias por el entorno. De nuevo Marie Cox:

“Vínculos formados bajo la presión de un frío de dos dígitos bajo cero son clave para entender lo que está sucediendo. Es imposible sobrevivir un invierno en Minnesota sin ayuda, y solo a veces esa ayuda proviene de tus vecinos. Son ciertas las historias sobre personas paleando o quitando la nieve en los accesos de una manzana entera sin que se lo pidan y sin compensación, pero los verdaderos milagros (e igual de comunes) suceden cuando desconocidos se detienen para ayudar a alguien a sacar un coche atrapado en un banco de nieve o sacan la arena para gatos del maletero, puesta ahí solo para este tipo de emergencias. No puedo contarte una sola historia de esas. Tengo al menos tres o cuatro. El juego de palabras es irresistible: los minnesotanos siempre han declarado causa común contra el hielo (ICE), solo que han cambiado su enfoque al hielo que no se puede usar también para entrenar hockey.

Puedes desestimarlo como broma hasta que alguien en un café te da una bufanda porque no encuentras la tuya. La gente ofrece ayuda sin dudar y sin preguntar; no creo que haya escuchado a nadie rechazar las gracias con un ‘Solo págamelo algún día’“.

También está la infraestructura técnica que impulsa la resistencia en forma de una app como Signal. El lento y aburrido trabajo de décadas de hackers radicales que ha dado a los manifestantes líneas de comunicación seguras y simples. Luchas ancestrales como las Guerras Cripto de los 90, que legalizaron el cifrado para la gente común, y el trabajo para construir, popularizar y mantener Signal son lo que ha permitido a los manifestantes comunicarse de forma segura de maneras que frustran la vigilancia del régimen.

La estructura específica de los grupos de chat cifrados y cerrados significa que la resistencia es más resiliente. “Periodistas” de derechas como Cam Higby pueden infiltrarse en chats individuales, pero solo revelan una pequeña parte de la red más amplia. Compárese con protestas previas en las que la gente se organizaba abiertamente por redes sociales públicas, mucho más fáciles de cerrar o bloquear.

Vale la pena hablar de las implicaciones políticas más amplias de todo esto.

Bromeo sobre los activistas de Minneapolis usando principios de un libro del que solo un pequeño puñado de personas en esa ciudad han oído hablar, y menos aún leer, porque habla de cómo Carson dio en el blanco con lo que escribió. La razón por la que la gente actúa de esta manera no es porque tengan una comprensión formal de los principios del enjambre o la guerra en red, sino porque vieron a otras personas haciendo algo efectivo que ellos mismos podían hacer. La razón por la que la resistencia de Minneapolis ha funcionado tan bien es que consiste en formas de actividad que requieren una inversión mínima en términos de ideología (la policía secreta no debería secuestrar a mis vecinos) y recursos (todo lo que necesitas es un teléfono, un silbato o un coche).

Los radicales Auto-conscientes tal vez fueron claves para encender la ola de acción, pero esta se convirtió en algo propio. Con ello, se convirtió en uno de los ejemplos más exitosos de “Propaganda por el Hecho” en años. Es un claro ejemplo de Acción Directa que no solo tiene un impacto político, sino también envía un mensaje claro a la gente de todas partes:

“Vos, ya sea que vivás en Minneapolis o en cualquier otra ciudad de América, o del mundo, podés hacer algo como esto”.

Ahora bien, el hecho de que la gente se organice de manera anarquista no los convierte en anarquistas. Como todos los frentes populares, la solidaridad general que vemos en Minneapolis se disipará, particularmente si la ciudad gana. Pero incluso así, es más fácil tener conversaciones con personas que las acerquen a nuestra posición cuando tienen la experiencia visceral de actuar como anarquista.

Pero las consecuencias del conflicto en las calles de Minneapolis van más allá de facilitar  potencialmente a la gente convertirse a nuestra posición, mientras se asesta un golpe sólido al régimen Trump. También habla del futuro de la izquierda en Estados Unidos y en otras partes del mundo.

Una cosa irónica sobre The Desktop Regulatory State es que, pese a defender como campeón las salvajes posibilidades de la organización horizontalista a futuro, se publicó justo cuando comenzábamos a ver el resurgimiento de la “Nueva Vieja Izquierda” -como el fundador de Jacobin, Bashkar Sunkara, se describió- gracias a las campañas electorales de figuras como Bernie Sanders y Jeremy Corbyn. En los 90 y 2000, un tosco “horizontalismo” inspirado en las prácticas anarquistas era sentido común en toda la izquierda, pero en décadas recientes vimos un retorno el “verticalismo”.

Parte de este cambio fueron argumentos que confundían las aspiraciones descentralistas y las tecnologías alternativas con el relativismo posmoderno y el quietismo, que definieron a muchos en la izquierda en los 90 y los 2000 (ni hablar de las frustraciones que los anarquistas tenían con el posmodernismo). Como lo describió Sunkara:

“Mucho de mi trabajo temprano, incluido un ensayo que escribí en Dissent, titulado ‘El anarco-liberal’, se basa en la crítica de una izquierda que, creo, temía las grandes narrativas, el proyecto de la modernidad y los pequeños proyectos políticos de resistencia”.

Pero cuando la presión se volvió empujón, la gente de Minneapolis no esperó a que estructuras verticalistas se formaran para poder resistir la intromisión a través de medidas institucionales, ni a que una organización formal empezara a dirigir estratégicamente a la gente —aunque los Socialistas Democráticos de América de Minneapolis forman parte de la resistencia—. No, lo están haciendo ellos mismos de una manera horizontalista que, hasta ahora, no ha sucumbido a la “congelamiento táctico” que Zeynep Tufekci diagnosticó en su libro Twitter and Tear Gas, cuando no se puede cambiar en respuesta a formas novedosas de represión estatal o a la necesidad de crear alguna institución formal que pueda “hablar” en nombre de la ciudad y presentar demandas, como arguye Vincent Bevins en If We Burn.

La respuesta horizontalista a los fracasos del horizontalismo en los 2010 (y no se nos ha concedido ni mucho menos el mismo espacio que a nuestros críticos verticalistas en las páginas de los medios de comunicación formales) es que realmente apenas estamos empezando. Todavía hay mucho más que puede hacerse en términos de prácticas culturales y posibilidades tecnológicas de desarrollar y difundir. Pese al postureo retórico de los verticalistas como los adultos serios en la sala, no muestran conciencia del hecho de que es posible disputar y desarrollar la tecnología que da poder a nuestra organización.

Como algunos de los hackers radicales involucrados en la fundación de IndyMedia y Twitter reconocieron:

“Lo que podemos aprender del fracaso de los movimientos sociales inspirados en Indymedia y Twitter no es que la democratización generalizada de la lectura y la escritura esté programada para fallar, sino que la sola actualización de status no es suficiente, una conclusión auto-evidente. Ya que los movimientos sociales continuarán creando nuevas herramientas y utilizando las existentes de maneras imprevistas, el futuro de la tecnología aún se está escribiendo”.

La respuesta apropiada a la reacción ascendente en todo el mundo no es retirarse a alguna organización verticalista que pretenda tener un superior razonamiento estratégico, sino ir más allá en desarrollar y difundir capacidades.

Aunque no puedo hablar por todos, para mí lo más valioso de los escritos de Carson es una orientación general hacia el mundo, que apunta a una acción consecuente que yo y otros podríamos tomar en un mundo cambiante. Las imprecisiones o errores en The Desktop Regulatory State —y hay muchos, por su gran amplitud temática—, creo que los errores son secundarios al hecho de que sigue siendo válido como guía para la acción una década después.

El punto, después de todo, es cambiar el mundo.

The Center for a Stateless Society (www.c4ss.org) is a media center working to build awareness of the market anarchist alternative


Source: https://c4ss.org/content/61174


Before It’s News® is a community of individuals who report on what’s going on around them, from all around the world.

Anyone can join.
Anyone can contribute.
Anyone can become informed about their world.

"United We Stand" Click Here To Create Your Personal Citizen Journalist Account Today, Be Sure To Invite Your Friends.

Before It’s News® is a community of individuals who report on what’s going on around them, from all around the world. Anyone can join. Anyone can contribute. Anyone can become informed about their world. "United We Stand" Click Here To Create Your Personal Citizen Journalist Account Today, Be Sure To Invite Your Friends.


LION'S MANE PRODUCT


Try Our Lion’s Mane WHOLE MIND Nootropic Blend 60 Capsules


Mushrooms are having a moment. One fabulous fungus in particular, lion’s mane, may help improve memory, depression and anxiety symptoms. They are also an excellent source of nutrients that show promise as a therapy for dementia, and other neurodegenerative diseases. If you’re living with anxiety or depression, you may be curious about all the therapy options out there — including the natural ones.Our Lion’s Mane WHOLE MIND Nootropic Blend has been formulated to utilize the potency of Lion’s mane but also include the benefits of four other Highly Beneficial Mushrooms. Synergistically, they work together to Build your health through improving cognitive function and immunity regardless of your age. Our Nootropic not only improves your Cognitive Function and Activates your Immune System, but it benefits growth of Essential Gut Flora, further enhancing your Vitality.



Our Formula includes: Lion’s Mane Mushrooms which Increase Brain Power through nerve growth, lessen anxiety, reduce depression, and improve concentration. Its an excellent adaptogen, promotes sleep and improves immunity. Shiitake Mushrooms which Fight cancer cells and infectious disease, boost the immune system, promotes brain function, and serves as a source of B vitamins. Maitake Mushrooms which regulate blood sugar levels of diabetics, reduce hypertension and boosts the immune system. Reishi Mushrooms which Fight inflammation, liver disease, fatigue, tumor growth and cancer. They Improve skin disorders and soothes digestive problems, stomach ulcers and leaky gut syndrome. Chaga Mushrooms which have anti-aging effects, boost immune function, improve stamina and athletic performance, even act as a natural aphrodisiac, fighting diabetes and improving liver function. Try Our Lion’s Mane WHOLE MIND Nootropic Blend 60 Capsules Today. Be 100% Satisfied or Receive a Full Money Back Guarantee. Order Yours Today by Following This Link.


Report abuse

Comments

Your Comments
Question   Razz  Sad   Evil  Exclaim  Smile  Redface  Biggrin  Surprised  Eek   Confused   Cool  LOL   Mad   Twisted  Rolleyes   Wink  Idea  Arrow  Neutral  Cry   Mr. Green

MOST RECENT
Load more ...

SignUp

Login